Datos personales

Mi foto
Si quieres que algo llegue dentro, sólo tienes que buscar la forma de que los demás entiendan lo que sientes, de que vean como te hundes, vuelas o te alegras. Cierra los ojos, inspira, piensa qué sientes, expira, ábrelos. ¿Qué es lo que ves? Exacto, ahora solo tienes que expresarlo sobre el papel.
Mostrando entradas con la etiqueta Dureza artificial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dureza artificial. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Orgullo y Prejuicio

Era de noche, estaba en casa sin hacer nada en especial, cambiaba de canal sin encontrar un programa que le satisfaciera...
De repente apagó la tele, se levantó, fue a su habitación, se miró al espejo y se dijo que ya bastaba.
Ella antes no era así, era la reina de la noche, del día, de cualquier momento. Conquistaba una habitación entera sólo con un menear de caderas.
Simplemente se prometió a sí misma no volver a caer, no dejar atrás su personalidad por nadie, no hundirse en la miseria. Se puso el vestido más sexy que tenía, habría podido seducir a cualquiera. Coloreó sus mejillas, dibujó una línea uniforme siguiendo el surco de las pestañas, ya moldeadas, y un poco de sombra negra en los párpados. Ése color resaltaba el azul casi gris, de sus ojos. Estaba preciosa. Volvía a ser ella. Una rompe corazones a la que no le importaba hacer daño a alguien con tal de conseguir una buena noche loca, sin compromiso. Ella nunca se comprometía.
Cogió su bolso, un par de condones del cajón y salió por la puerta.
Esa noche iba a triunfar.


Lo único que no sabía, es que dentro de muy poco, volvería a caer, y esta vez ya no conseguiría olvidarse tan fácilmente.

miércoles, 1 de junio de 2011

Acéptalo, te encanta.


Porque sé que tras esas gafas de sol sólo ocultas una mirada llena de inocencia e ignorancia. Te escondes, te haces la dura para protegerte, para que los demás no piensen que sufres, para convencerte de que nada puede hacerte daño. Pero los dos sabemos que no eres invencible, amor, no puedes ser de piedra, por mucho que lo desees. Conseguirás engañar a los demás, pero no a mí, te conozco demasiado y lo sabes. 
Tu mirada te delata, por eso siempre que estás conmigo intentas llevar tus Ray-Ban, para ocultar esos ojitos tan lindos que tienes. Quizás eso me complique más el leerte los pensamientos, pero sigues siendo como un libro abierto. Y eso, te desquicia.


&D.