Las nubes no tienen la misma densidad que el primer día, el cielo no es del mismo color, el café no sabe igual y ni siquiera tus ojos reflejan la misma mirada en los míos.
Todo es diferente, ambos hemos cambiado, y lo sabemos, pero... ¿Quién dice que eso sea malo?
Es momento de experimentar sabores nuevos, de crear colores que nadie más que tu y yo imaginaría.
Un nuevo sol, una nueva luna... Un nuevo comienzo.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario